“La Medicina en el Teatro”

jueves 14 de enero de 2010

La Medicina en el teatro

La relación entre la Medicina y el teatro comienza en la “enfermedad crónica” del teatro, en la tan traida y llevada crisis. Esta vinculación continúa en las diversas enfermedades que han aquejado a los dramaturgos de diferentes épocas y cómo éstos las han reflejado en sus obras. La influencia entre ambas disciplinas, abordada en este artículo, se completa con la labor de médicos que compaginaron el ejercicio de la Medicina con la escritura de obras dramáticas.

Dr. Jaime Salom Vidal Dramaturgo, Oftalmólogo y Presidente de la Asociación Española de Médicos Escritores y Artistas

“No dudo que la disciplina médica tiene una profunda influencia sobre mi actividad literaria, enriqueciendo notablemente el panorama de mis observaciones y el cuadro de mis conocimientos. Sólo quien sea médico puede entender estos resultados que probablemente me hicieron evitar muchos errores”.

Son palabras de Antón P. Chejov, uno de los autores que más ha influido en la dramaturgia de su siglo, con las que intentó analizar el peso que tiene su condición de médico sobre su obra literaria.

«La Medicina es mi esposa legítima» –solía afirmar– «la literatura, mi amante. No puedo vivir sin las dos». Y añadía «me siento más satisfecho cuando pienso que tengo dos profesiones en lugar de una sola. Si no tuviera mi profesión médica difícilmente podría dedicar la libertad de mi espíritu y de mis pensamientos a la literatura».

«El médico, como cualquier hombre que aspire a ser culto, debe leer literatura. Mas aún, si su vocación o su afición le lleva a eso, el médico puede dedicar parte de su tiempo libre a escribir literatura. La literatura puede ser fuente del saber médico». Así se expresaba Pedro Laín Entralgo con relación a este tema de la dualidad profesional del médico escritor.

Yo mismo escribí en 1986: «La persona del médico, como individuo, como ser humano instalado en un mundo y en una época, a quien quizá no le basta la intimidad de la relación con su propio y particular enfermo que solicita su ayuda, necesita con frecuencia ampliar su experiencia y opiniones, incluso sus afanes terapéuticos a un sector mucho más abierto de la comunidad, puede que con la pretensión de hablar en vez de escuchar como acostumbra o compartir su pensamiento, sus ansias, su piedad o simplemente su sentido del humor a sectores más amplios. Y escribe».

Me he referido a estas tres citas de médicos escritores porque en ellas pueden resumirse los motivos que pueden impulsar a los médicos que se deciden a escribir sus obras literarias, de mayor o menor mérito. Por una parte, la Medicina enriquece su actividad literaria. Por otra, el médico gracias a la Literatura, potencia y aumenta su saber médico (famosa es la frase de Letamendi: «quien sólo sabe Medicina, ni Medicina sabe». Y finalmente el médico satisface con sus escritos su necesidad de comunicarse con un más amplio sector de la sociedad en que vive, con un sentido social, comunicando así sus pensamientos y experiencias a cuantos lean sus obras o contemplen desde las butacas sus piezas teatrales.

No se trata, en la mayoría de los médicos escritores, de narrar los casos vividos en su práctica diaria, aunque también existe quien se limita a exponerlos, dándoles forma literaria. La influencia de la medicina en el autor es mucho más profunda, más sutil, mucho más interiorizada en su propio ser. Se ha ido destilando gota a gota, cambiando su manera de ver el mundo, con su contacto con el sufrimiento físico y moral de sus semejantes. Y con la muerte. Esas vivencias le condicionan dramáticamente, sea en las narraciones, en el ensayo, en la poesía o en el teatro.

Lo literario queda así marcado por lo real y lo real a su vez por lo literario. Una dialéctica que en delicado equilibrio convive en su ánimo. Cuando el médico que asistía en sus ultimas horas a Balzac le hablaba de las dolencias que le aquejaban, el novelista le pedía que no le hablara de fantasías, sino del mundo real, que eran los personajes que él había creado en sus novelas.

En España, desde que Marañón popularizó la figura del médico escritor, en su doble faceta de hombre de ciencia y de letras, esta dualidad profesional está tan aceptada que casi se ha convertido en un tópico. Rara es la persona que no le hace al médico escritor esta pregunta: «¿Por qué será que con tanta frecuencia el médico tiene una vena literaria?» La contestación es obvia. El contacto con el ser humano, comporta un interés, una comprensión o por lo menos un conocimiento de sus problemas, que a veces para darle una respuesta más general no basta con el arsenal médico terapéutico, sino que necesita el campo blanco e infinito de las cuartillas, el bolígrafo, el ordenador o ¿por qué no? El escenario.

Podríamos decir que hay dos tipos de médicos escritores. Los que aún abrumados por el ejercicio de su profesión médica, sienten de vez en cuando el roce de ese ángel caprichoso que se llama inspiración, y que en sus días libres o en sus vacaciones le dan cumplida respuesta en forma de poemas, relatos, novela, o cualquier otra forma de expresión, y los médicos que no pueden resistirse a ella, desarrollando así una vocación paralela a la otra, una segunda profesión que rivaliza con la Medicina. Aunque, a la larga, como expresaba Chejov, es muy difícil perseguir a dos liebres a la vez, y en muchas ocasiones una ahoga a la otra. Véase el caso de Pío Baroja, que al año de ejercer como médico en un balneario colgó definitivamente su bata blanca; el mismo Chejov, quien después de ser condecorado por su labor médica en la epidemia de Crimea se dedicó en exclusiva al teatro; o el de Schiller, que tuvo que abandonar su carrera de médico militar a raíz del estreno de sus obras.

Todo ello no significa que la obra realizada por unos u otros no pueda ser igual de meritoria. Hay grandes poetas “de domingos y mes de vacaciones” y mediocres escritores que con una vocación literaria admirable y tenaz sólo nos ofrecen obras sin el menor interés.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s